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sábado, 24 de octubre de 2009

Tupac Amarú a la espera de un amanecer


Víctor Polay Campos

Entrevista (extractos) a Victor Polay Campos
Publicada en IL MANIFIESTO de Italia



Enterrados vivos desde muchos años por haber luchado contra una dictadura recientemente reconocida culpable de crímenes de Estado: son muchos ex guerrilleros del Mrta( Movimiento Revolucionario Túpac Amaru), organización que la Unión Europea no ha incluido en la lista de los grupos terroristas y que califica como insurgentes. Hemos entrevistado por medio de su abogados, ya que su régimen carcelario no le permite otra forma, al fundador y ex líder del Mrta, Víctor Polay Campos. Quien pide una campaña internacional por una solución política.

por
Marinella Correggia
Annalisa Melandri

Había una fiesta el 17 diciembre de 1997 en la residencia del embajador japonés en el Perú del dictador Alberto Fujimori, cuando catorce guerrilleros del Mrta (Movimiento Revolucionario Túpac Amaru) encabezados por Néstor Cerpa Cartolini irrumpieron en el salón tomando como rehenes a los encumbrados invitados, contra quienes nunca usaron violencia.
Los catorce emerretistas pedían la liberación de 400 presos políticos del Movimiento, desde años encerrados en las cárceles del país, al frío de los 4000 metros como en Yanamayo o en celdas tumbas como en la base naval del Callao, llamada la "Guantanamo peruana", donde ya estaba detenido el ideologo y jefe político y militar del Mrta: Víctor Polay Campos.
La toma de la embajada terminó en una masacre. Después de cuatro meses de resistencia, ignorada por la política internacional aunque se desarrollaba ante los ojos del mundo entero y en el contexto de una América latina en las tinieblas de las dictaduras o de los gobiernos de derecha, todos los guerrilleros fueron asesinados en un ataque de las fuerzas armadas especiales del Perú el 22 abril de 1997. Hace doce años. Parece una eternidad. Mucho ha cambiado en América latina, que vive nuevos amaneceres. En Perú no es así.
Víctor Polay ahora de 58 años, ha pasado en la cárcel casi veinte años de su vida. Desde el 1993 se encuentra en la prisión militar del Callao. Antes condenado a cadena perpetua por un tribunal de jueces sin rostro, la sentencia fue luego cambiada a 35 por la Corte Suprema.
Todavía detenido en el Callao, Víctor Polay contesta a nuestras preguntas por medio de sus abogados. Una manera de quebrar el silencio que rodea su historia y la de sus compañeros.

Recientemente la Unión Europea ha rechazado insertar el Mrta en la lista de las organizaciones terroristas cómo había pedido el gobierno peruano. Además el 7 abril de este año la Corte Suprema de Justicia de Perú ha condenado a Alberto Fujimori a 25 años de cárcel por haber cometido crímenes de Estado y violaciones de los derechos humanos. ¿Cómo comentas estas decisiones?
Existían pruebas contundentes e irrefutables sobre la participación de Fujimori en diferentes crímenes en donde fueron masacrados civiles inermes. Claro, solo fue juzgado por homicidio y no por terrorismo de Estado como debió ser. Sin embargo la Corte ha reconocido que existía una política general de guerra sucia, violatoria de los derechos humanos organizada y dirigida desde la máxima instancia del gobierno.

A la luz de la condena de Fujimori, ¿cree que el país esté listo para una amnistía para los presos políticos como usted y sus compañeros?
En los casi 200 años de la historia republicana, las amnistías han sido una forma de buscar la reconciliación de las personas después de una conflicto armado interno. Así fue con los insurrectos apristas de 1932 y 1948 y, luego con los guerrilleros de la década de los 60. Ahora soy conciente que el problema es principalmente político y que se necesita una campaña muy fuerte para que la opinión pública nacional e internacional influya en una salida política.
Pienso que ya ha llegado el momento de plantear este problema en el país porque estoy seguro de los que fuimos capaces de entregar nuestras vidas por un ideal de justicia, en las nuevas condiciones que vive el país podemos contribuir sin armas a la construcción de una sociedad solidaria y menos injusta, sin el uso de las armas. No basta la democracia formal y representativa si no está acompañada de una democracia económica social y participativa.

¿Y por la reintegracíon de los ex integrantes del Mrta en la vida política del país? Usted afirmó ante la Comisión de Verdad y Reconciliación que la lucha armada no es más una solución para resolver los problemas del pueblo.
Desgraciadamente muchas de las causas que dieron nacimiento a la insurgencia se mantienen . El crecimiento económico no ha traído un desarrollo social. El actual modelo neoliberal basado en la mano de obra barata, reprimarización de la economía y dirigido principalmente a la demanda externa sigue haciendo más ricos a los ricos, y mantiene en la exclusión a las mayorías nacionales.
La tarea de ahora es formar una fuerza social y política capaz de levantar un programa de transformacíon.
Hoy muchos ex miembros del Mrta, junto con nuevas generaciones de militantes se encuentran organizando el Movimiento Patria Libre que quiere participar en la lucha política y en las próximas elecciones del 2011. Lo único que pido es que no se les persiga, ni acose, como vienen haciendo, ya que las libertades democráticas no pueden ser discriminatorias. La democracia es para todos y todas

El Mrta trató de hablar al mundo desde Lima con la toma de la embajada japonesa entre diciembre de 1996 y abril de 1997. El mundo entonces no escuchó. ¿Usted cree que ahora sería diferente? ¿Y cuál sería el mensaje?
La condena a Fujimori ha demostrado que la insurgencia del Mrta era justa. Hoy daría un mensaje de optimismo y esperanza porque los peores años de la reacción han pasado, si vemos en el tiempo los años de la lucha no han sido en vano. Sus sueños siguen viviendo en los nuevos brazos que se alzan a lo largo del Perú y América Latina

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